
En una supuesta sociedad policial, el estado ha conseguido el control total sobre el individuo. No existe siquiera un resquicio para la intimidad personal: el sexo es un crimen, las emociones están prohibidas, la adoración al sistema es la condición para seguir vivo. La Policía del Pensamiento se encargará de torturar hasta la muerte a los conspiradores, aunque para ello sea necesario acusar a inocentes. Winston y Julia, a pesar de ser miembros del Partido y sabiendo que el Gran Hermano les vigila, se rebelan contra ese poder que se ha adueñado de las conciencias de sus conciudadanos. El camino que seguirán se convertirá en un peligroso laberinto hacia un final incierto.
352 páginas | Género: distopía, clásico | Autoconclusivo
1984 es, indiscutiblemente, una novela que forma parte de la cultura popular. ¿Quién no ha oído hablar de aquel futuro que profetizó Orwell y que tantas veces se ha comparado con el presente actual? ¿Os suena Gran Hermano? Se la conoce como la distopía por definición, y me parece un calificativo merecido. Cuando la terminé me dejó un mal cuerpo que me imposibilitó empezar otro libro. ¿Os he picado el gusanillo? Seguid leyendo.



